Postal – Dios no envió a…
Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él....
Postal – Deléitate en el Señor,…
Deléitate en el Señor, y él te concederá los deseos de tu corazón. Salmos 37:4
Postal – Acerquémonos, pues, confiadamente al…
Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. Hebreos...
Postal – Es como el rocío…
Es como el rocío de Hermón que va descendiendo sobre los montes de Sión. Donde se da esta armonía, el...
Postal – Estoy convencido de esto:…
Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de...
Postal – Pero que cada uno…
Pero que cada uno examine su propia obra, y entonces tendrá motivo para gloriarse solamente con respecto a sí mismo,...
Postal – No dejemos de congregarnos,…
No dejemos de congregarnos, como acostumbran hacerlo algunos, sino animémonos unos a otros, y con mayor razón...
Postal – Por tanto, no desmayamos;…
Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de...
Postal – Ni lo más alto,…
Ni lo más alto, ni lo más profundo, ni ninguna otra de las cosas creadas por Dios. ¡Nada podrá separarnos...
Postal – Estoy convencido de que…
Estoy convencido de que nada podrá separarnos del amor de Dios: ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles,...
Postal – Para mostrar en los…
Para mostrar en los tiempos venideros la incomparable riqueza de su gracia, que por su bondad derramó sobre nosotros...











